
D. Demetrio Fernandez, Bispo de Tarazona (Espanha), denuncia a política dos socialistas ao “tentarem eliminar Deus da vida pública”, quando Zapatero pretende proibir os padres capelães de visitarem os doentes nos hospitais públicos.
«El capellán forma parte del personal del hospital, como forma parte del mismo el médico cirujano, o la señora de la cocina, o los servicios de limpieza, o los celadores de turno. Todos están en función del enfermo. Cada uno cumpliendo su misión. El enfermo tiene derecho a que le atiendan médicos competentes, y a tener en el hospital una alimentación sana, y a que funcionen los servicios de limpieza que le cambian las sábanas. El enfermo tiene derecho a que un sacerdote venga para atenderle en sus necesidades espirituales, si libremente las solicita.
Por qué, entonces, esta presentación tendenciosa de que los capellanes están en el hospital como un privilegio de antes, que debe ser suprimido en un planteamiento progresista. Yo encuentro dos explicaciones, consonantes con otras manifestaciones contra la Iglesia Católica tan frecuentes en los últimos años.
La primera, se trata de eliminar a Dios de la vida pública. Y lo religioso nos habla de Dios. El capellán es presencia viva de Dios en el mundo de la salud, para atender un derecho y una necesidad de los enfermos. Suprimamos los capellanes y habremos expulsado a Dios de los hospitales, o al menos habremos suprimido una presencia significativa de Dios en este ámbito de la salud.»










Essas leis são para quem não tem mais nada para fazer.
Comentário por greatbc — Sábado, 3 Maio 2008 @ 6:11 am
Sin embargo, aquí están presentando el caso como si la iglesia quisiera que los capellanes tomaran decisiones médicas.
Imagínate.
Comentário por AMDG — Sábado, 3 Maio 2008 @ 10:23 am